//El maravilloso mundo de las mantelerías

El maravilloso mundo de las mantelerías

Cuando comemos en un restaurante o en casa de familiares o amigos siempre nos preguntamos lo siguiente: ¿Qué habrá de comer? No es que sólo reparemos en llenar el buche, también nos fijamos en la decoración de los platos porque, dejémoslo claro, si tiene buen aspecto, buena “cara”, nos abre el apetito y esos platos nos apetecen mucho más.

También solemos fijarnos en la vajilla y en la cubertería, es lo segundo que vemos cuando tenemos la comida en la mesa. Pero hay algo muy importante en el que, a partir de este artículo, nos fijaremos más: la mantelería, un signo de distinción. El aspecto cuidado, el género de los manteles y servilletas y los colores pueden influir de manera positiva en los comensales. Esta percepción permitirá al hostelero u hostelera mostrar la ambición de su proyecto gastronómico o, incluso, incitar un estado de ánimo u otro en función de las sensaciones que desee provocar en los comensales.

En los días importantes de la vida de una persona, es cuando una mantelería cobra la relevancia que se merece, y pocos días son tan trascendentes como el día de su boda. La mantelería de boda es uno de los numerosos detalles que no deberían pasar desapercibidos por parte de los contrayentes, de su weedding planner o del/de la hostelero/a donde tengan lugar las nupcias. Los motivos bordados y los coloridos tienen la misión de transmitir la alegría de los novios en ese feliz día. Adicionalmente, las telas con las que están elaborados los manteles y servilletas ayudan a compartir la calidez del maravilloso momento.

Por todo ello, y porque es una de las tendencias de este año y de los años inmediatamente posteriores, se debe tener mucho cuidado a la hora de la elección de la mantelería en los eventos que preparemos. Color, diseño y telas con las que están confeccionados son algunas de las numerosas cuestiones a tener en cuenta para su selección.