//Rosquillas de avellana: distintas y deliciosas

Rosquillas de avellana: distintas y deliciosas

Hola Palilleros. Hoy nos vamos a poner con un postre tan tradicional como son las rosquillas, pero añadiéndole un toque distinto: avellanas. Y es que con este ingrediente nos las van a quitar de las manos. Comenzamos:

  • 2 huevos camperos del Páramo
  • 250 gramos de harina
  • 200 gramos de avellanas
  • Licor de avellana
  • 1 sobre de levadura
  • Azúcar
  • Azúcar glass
  • Aceite de oliva

Empezaremos cogiendo un bol, donde batiremos bien los huevos junto con 8 cucharadas de azúcar hasta que adquiera una textura cremosa. Una vez conseguida esta textura, añadimos la harina, 6 cucharadas de aceite de oliva, la levadura, las avellanas bien molidas y un chorro generoso de licor de avellanas. Lo mezclamos todo muy bien. Espolvoreamos la encimera o una mesa con harina y sacamos la masa para trabajarla. Tenemos que conseguir una masa consistente y elástica pero no dura.

Tras dejarla reposar durante unos 10 minutos, tapada con un trapo, cogeremos bolitas de masa y las moldeamos, obteniendo cilindros que cerraremos cruzando sus extremos. Cuando los tengamos preparados, ponemos en una sartén abundante aceite, dejamos que caliente bien y vamos friendo las rosquillas. Las vamos sacando a una fuente recubierta con papel absorbente y las espolvoreamos con azúcar glass. Dejamos templar y servimos.

 

Consejos del Palillo: podemos probar la misma receta con otros frutos secos y frutas cambiando también el licor que agregamos para que se ajuste más al sabor. Podemos moler solo la mitad de las avellanas, y la otra mitad solo picarla para que queden con tropezones crujientes. Podemos también probar con el grosor de los cilindros para obtener diferentes tamaños de rosquilla. En el caso de la foto, han sido cilindros bien gordos para obtener rosquillas muy gruesas.

 

Espero que os haya gustado la receta. Que paséis buena semana. ¡Hasta la próxima, Palilleros!