//De paseo por… Cordiñanes y el Mirador del Tombo

De paseo por… Cordiñanes y el Mirador del Tombo

En esta ocasión nos desplazamos hasta pleno corazón de los Picos de Europa, Parque Nacional orgullo de los leoneses y de las comunidades cantábricas. Descubriremos el famoso Mirador del Tombo, y nos adentraremos en la cocina del restaurante de mismo nombre ubicado en Cordiñanes de Valdeón.

El emblemático Mirador del Tombo

Lugar privilegiado de los Picos de Europa, el mirador del Tombo es uno de esos lugares donde la belleza de la naturaleza sobrecoge a quien lo visita.

Ubicado en la carretera que une Posada de Valdeón con el pequeño pueblo de Caín, poco después de atravesar Cordiñanes de Valdeón en dirección Caín, fue inaugurado el 10 de agosto de 1964 por el entonces ministro de información y turismo Manuel Fraga Iribarne.

Lugar de reposo, descanso, meditación y comunicación con la naturaleza, allí se erige una cruz de hierro y una columna de piedra sobre la que se sitúa la escultura de un rebeco, obra de José Luis Coomonte. Además, cuenta con un grabado en el que se enumeran todas las cimas que pueden distinguirse desde el lugar, con su perfil, para facilitar la identificación. Precisamente una de ellas es el Monte Corona, lugar donde según la tradición Don Pelayo fue nombrado jefe de los cristianos en el inicio de la Reconquista en España.

Inicio de ruta al Collado Jermoso

Precisamente en Cordiñanes se sitúa uno de los inicios de la ruta de ascensión al Collado Jermoso, lugar donde se erige un refugio a 2064 metros de altura y único en su estilo.

Situado sobre la canal de La Sotín y bajo las principales Torres del sector del Llambrión, en un lugar enriscado desde donde se contempla la Peña a plena satisfacción, es un balcón privilegiado sobre el valle de Valdeón. Desde aquí se ven los mejores atardeceres sobre Torre Santa, y sirve de base para escalar las Torres del Llambrión, Peñalba o La Palanca.

El emplazamiento del refugio –el de situación más atractivo de Picos de Europa- fue idea de Diego Mella que el 14 de agosto de 1930 pasó por primera vez por aquí en compañía de 8 “peñalbos” hacia el Llambrión. La presencia de agua en una fuente próxima que nunca se seca, la protección del viento de poniente al estar más bajo que el Collado, la existencia de la pradera en sus alrededores y verse libre de aludes fueron factores que determinaron que en la mente del Sr. Mella se encendiera la posibilidad de construir allí un refugio.

En definitiva, y si te atreves con una ascensión de entre 4 y 5h desde Cordiñanes con un desnivel de 1200 metros, no te arrepentirás de disfrutar de los bellos paisajes y la excelsa naturaleza que los Picos de Europa ofrecen a 2100 metros de altitud.

La cocina tradicional del Restaurante El Tombo

La ascensión y bajada del Collado Jermoso nos ha dejado extasiados, por lo que se hace necesaria una parada en condiciones para retomar fuerzas y seguir disfrutando al máximo de los Picos de Europa.

Nos detenemos precisamente en el Restaurante El Tombo de Cordiñanes de Valdeón, un lugar donde la cocina tradicional marida a la perfección con los paisajes de los que estamos disfrutando.

Un menú sencillo pero contundente nos estaba esperando. Pudimos degustar como primeros platos una sencilla ensalada mixta y arroz con calamares en salsa americana, para pasar a unos segundos platos compuestos de contundentes huevos fritos con picadillo y carrillera al queso de Valdeón. Los postres fueron de natillas y arroz con leche, perfectos para cerrar la comida con un café y retomar fuerzas para seguir disfrutando de los Picos de Europa.

Ensalada mixta
Arroz con calamares en salsa americana
Huevos fritos con picadillo
Carrillera al queso de Valdeón
Natillas
Arroz con leche